Por Manuel A. Paz y Miño Conde, filósofo peruano
Este libro del cual Richard
Orozco, Doctor en Filosofía por la PUCP y docente de la UNMSM y la Universidad
de Lima, es editor, ha salido a la luz para ser material de lectura en el curso
del mismo nombre, Filosofía Aplicada, que hasta el año pasado se llamaba Temas
de Filosofía. No hay otro curso en las universidades peruanas, hasta donde
sabemos, con el nuevo nombre pero es el segundo libro, además de una revista[1] y
una editorial[2]
en el Perú, que lo lleva como parte de su título[3].
Es comprensible que los
cursos introductorios de filosofía que se enseñan en las universidades no sean
iguales: no todos los docentes tienen igual preparación (algunos son de la
carrera de filosofía, muchos son de educación y de otras profesiones incluyendo
letras o ciencias); así puede variar no
solo por la manera en que enseña el profesor (clases teóricas y prácticas donde
se leen textos filosóficos históricos o recientes) sino también sus contenidos según
el sílabo oficial que depende del departamento, la escuela profesional, el
programa o la facultad respectiva: en unos cursos se enseñan solo los temas
clásicos: realidad, ser, conocimiento, ciencia, hombre y sociedad, valores, en
otros, sus épocas históricas: antigua, medieval, moderna y contemporánea, y,
claro, hay cursos que comprimen ambos contenidos en uno solo. Además, hay
cursos dónde solo se tratan algunos temas, por ejemplo, filosofía,
conocimiento, hombre y ética; o filosofía, hombre y ciencia, etc. Este es el
caso del curso de la Universidad de Lima que muy bien pudo continuar con el
nombre de Temas de Filosofía, llamarse Introducción a la Filosofía o
simplemente Filosofía. Precisamente los tópicos recurrentes del curso son en
relación a qué es la filosofía, la lógica, el conocimiento y la realidad, la
ciencia y la pseudo ciencia, la ética kantiana y utilitarista, la filosofía
política y la ética aplicada.
La ventaja de enseñar un
determinado y reducido número de temas dentro de un curso introductorio de
filosofía es que los estudiantes se pueden centrar en ellos tanto en las clases
de teoría como de práctica. Y, claro, la desventaja de ese enfoque, es que
limita a la filosofía a unos temas y no a todos los demás. Sin embargo, se
puede aducir que los estudiantes no están siguiendo la carrera de filosofía
sino otras y por eso no se necesitan especializar en todos sus temas.
Hasta hace unos años, el
material utilizado en el curso Temas de Filosofía era una compilación de
diversos autores incluyendo, a un par de profesores de filosofía del programa
de estudios generales de la Universidad de Lima. Para el año 2024, el manual
del curso contenía 8 lecturas escritas por 8 de sus docentes[4], y
para el del pasado 2025, se incluyeron 14 textos, 10 por los docentes de la
asignatura, y 4 fragmentos de obras clásicas y contemporáneas[5], por
lo tanto, con una buena cantidad de material de escritos para conformar un
libro y no solo un manual de extractos de lecturas filosóficas.
Justamente el libro que
estamos reseñando está conformado por los 10 escritos de los docentes más 2
adicionales, haciendo un total de 12 textos sin incluir ninguno esta vez de un
autor clásico lo cual facilita a los alumnos a entender determinado tema o
autor a través de la visión de los profesores especialistas que dictan el curso
ya desde hace varios años.
Tradicionalmente se ha
considerado una división de las ramas o disciplinas de la filosofía,
influenciada por la de la ciencia, en teóricas (metafísica, ontología,
gnoseología, epistemología, antropología filosófica) y prácticas (axiología,
ética, filosofía política). En la
edición de Orozco, encontramos escritos sobre filosofía de la filosofía, lógica
(disciplina originalmente filosófica y ahora catalogada como ciencia formal,
abstracta y exacta), metafísica, gnoseología, epistemología (o filosofía de la
ciencia), ética antigua, moderna y contemporánea así como dos de ética
aplicada. Esto es, filosofía aplicada en una concepción menos restringida a la división
acabada de mencionar donde se juntan las ramas teóricas con las prácticas.
El editor justifica el título del
libro Filosofía aplicada diciendo que “pretende ser una interpretación de
los textos de los filósofos, pero dirigida hacia el contexto y condiciones
propios del estudiante universitario” (p. 9) para que hacer que éste
“reflexione sobre su propia vida y aplique las ideas filosóficas en su análisis
crítico” (ídem). Es decir, una filosofía crítica aplicada a la vida.
El subtítulo del libro nos da un mayor indicio de la
concepción de filosofía aplicada del mismo: una introducción práctica a la
reflexión filosófica. Y justamente Orozco explica lo práctico de un libro
de filosofía como éste que “permite su enseñanza y
aprendizaje con menor grado de estrés” (p. 10) tanto para alumnos como
profesores, sin demasiadas citas o tecnicismos. Cada
capítulo no solo contiene un resumen sino también un glosario, una cita
motivadora de un filósofo clásico, los logros a alcanzar por los estudiantes
con la lectura del texto, cuadros y esquemas --agradables a la vista-- que
ayudan a “aclarar las ideas expresadas en
los textos”, así como preguntas de reflexión
(p. 11).
Como hemos visto, el libro se
basa casi en su totalidad en el manual del curso Temas de Filosofía del 2025. A
partir del presente año 2026 ha habido un cambio enfocado en lo práctico en los
nombres y contenidos de los cursos de los estudios generales de la Universidad
de Lima. Por ejemplo, los cursos que antes se llamaban Literatura y sociedad,
Globalización y realidad nacional, y Ética cívica, ahora se llaman respectivamente Apreciación
literaria, Historia
económica nacional contemporánea y Ética Ciudadana.
Ciertamente la frase
“filosofía aplicada” tiene diversas interpretaciones (v. Paz y Miño 2011): una
de las más obvias sería la aplicación de la filosofía a una diversidad de
interrogantes planteados sobre el mundo y el hombre (cosa que siempre ha hecho
desde su aparición histórica) pero que ahora solo consideramos algunos
exclusivos de ella (los mencionados temas clásicos); otra, más utilitarista y
contemporánea sería su reflexión sobre temas actuales (políticos, sociales,
educativos, económicos, de salud, etc.); y también está la postura que la
equipara con la llamada “filosofía práctica” o de su divulgación, enseñanza y
discusión fuera de las aulas dirigida a grupos: en empresas, colegios, parques,
cafés, restaurantes, centros culturales, teatros, cárceles, etc., o a grupos o
individuos a través de la llamada consejería, consultoría o asesoría
filosófica.
[1] Véase la página
web de la Revista Peruana de Filosofía Aplicada (RPFA): https://revistaperuanadefilosofiaaplicada.blogspot.com/
[2] V. la pág. web de
Ediciones de Filosofía Aplicada (EFA): https://edicionesfilosofiaaplicada.blogspot.com/
[3] V. Paz y Miño,
Manuel A. (2011). Filosofía Aplicada en el Perú y el mundo. Lima:
Ediciones de Filosofía Aplicada.
[4] V. Chon, Octavio
(coordinador) (2024). Temas de Filosofía 2024-1. Universidad de Lima, Programa de Estudios Generales, p. 2-3.
[5] V. Chon, Octavio
(coordinador) (2025). Temas de Filosofía 2025-1. Universidad de Lima, Programa de Estudios Generales, p. 2.
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